Tuesday, November 29, 2005

EDEN LOST

26 de noviembre de 2005. La Sala (Carabanchel)

Tras por fin poder lanzar el pasado verano su largamente esperado álbum de debut, los chicos de EDEN LOST estaban ante el segundo paso ineludible para seguir creciendo, la presentación en vivo en Madrid ante su público más fiel y entregado. Un show que se preveía intenso, con el escenario para ellos solos sin necesidad de más acompañamiento que el de su buen hacer música. Aunque tenían previstas un par de sorpresas a modo de colaboraciones de dos músicos y amigos que han trabajado directamente con la banda, como es el caso de Jorge Salán y de Antonio Alcoba, que por motivos profesionales en el caso del primero y de salud en el del segundo no pudieron asistir a la cita. Así pues los cuatro habituales de la banda, Jesús Laso y Javi Nieto en las guitarras, Ignacio Prieto a la voz y Javi Gallego a los teclados, junto a los muy buenos últimos fichajes, Javi García al bajo (que ya tocó con la banda precisamente abriendo para Salán hace unos meses) y Jorge a la batería (que debutaba en directo con el grupo), se encargaron de ofrecernos casi dos horas de buen hard rock melódico y haciéndonos disfrutar a base de bien. Se centraron lógicamente en presentar el disco que para eso estaban, tocándolo íntegramente, pero bien acompañado de versiones y un par de temas nuevos. Pero vamos por orden.
Arrancaron al igual que el disco, nunca mejor dicho lo de arrancar, con el sonido pregrabado del acelerador de moto para dar paso a los primeros temas de la noche, “Road of Desire” y “Lost In Paradise” dos canciones poderosas que sonaron aun más contundentes en directo, con un muy buen sonido como en toda la noche y demostrando lo buenos que son en directo. Ignacio ya empezó a dar muestras de su poderío vocal y de showman como muy pocos en España, las guitarras de Javi y Jesús se doblaban muy bien y con un sonido nítido pero contundente, y la base rítmica formada por Javi y Jorge no evidenciaba en absoluto falta de acoplamiento ni rodaje, más bien todo lo contrario, creo que estamos ante la mejor base rítmica que ha tenido Eden Lost en su trayectoria hasta la fecha, por tanto ante su mejor formación.
Los temas siguieron cayendo, “You (Make Me Feel So Alive)” volvió a estar entre las destacadas una vez más, con ese sentimiento que desprende en cada nota; “Burn” resultó de lo más cañera aunque como en todo el concierto se echó en falta la presencia de más coros, para a continuación dejar sitio a la primera versión de la noche, “Don’t Beleive a Word” de Thin Lizzy, buenísima. Más fiesta con “Only Girls” en la que parecía que Ignacio iba a dejarse la garganta en el intento, pero que finalmente sacaron con nota con la participación de la audiencia. “If You Need... You Can Count On Me” fue más pausada, y el prefecto prólogo para uno de los nuevos temas, “Voodoo Child” que me pareció de lo mejorcito de la noche, un tema enganchante, con buenísimas guitarras muy a lo Fair Warning – Zeno, y con una intensidad digna de tener en cuenta; el otro tema nuevo que nos ofrecieron fue “Hungry”, más duro e incluso experimental, con una buena intro de teclados y con un solo de bajo de Javi en mitad del tema.
Entre medias otra versión (la que se quedaron con las ganas de hacer el día de Arena con Jorge Salán cuando se les fue la luz) “Come Together” de los Beatles, adaptación Gotthard, y que les quedó muy, muy bien. Otros dos temas propios, la provocadora “No Way Out” y la más relajada “Over The Fire” que también fue de las mejores. Recta final totalmente festiva antes de los bises con “Straight To Your Heart” el temazo que incomprensiblemente quedó fuera del disco y que sigue siendo ineludible en los directos del grupo, y con la fiestera y apropiadísima “Saturday Night”.
Retirada momentánea, pequeño descanso y salida a escena de Ignacio con la acústica al hombro para ofrecernos un precioso medley con “Is This Love” de Whitesnake y con “In Your Eyes”, un momento realmente álgido dentro del show. Pero el torbellino no tenía demasiada intención de seguir quieto por mucho tiempo y los chicos se dejaron para el final dos fenomenales versiones, “Broken Heart” de White Lion, en la que Jesús clavó el solo de forma magistral, y “Mil y Una Noches” de Sangre Azul que acabó de ponernos las pilas a los más nostálgicos del rock nacional, además haciéndola con un gusto y una fuerza enormes. La gente contenta, el grupo satisfecho, y en general una buena fiesta de hard rock que confirmó a Eden Lost como una de las formaciones más competentes y brillantes del estilo en el panorama actual.
Mariano Palomo

Monday, November 28, 2005

VAUGHN

Acústico
17 de Noviembre de 2005. Sala Ritmo & Compás


Nuevamente una de las voces con mayúsculas del hard rock internacional de los últimos quince años volvía a Madrid para ofrecernos todo su talento y buen hacer. La primera entrega en directo de las dos que nos ofreció Danny Vaughn en apenas tres días en nuestra capital era en formato acústico. Los que ya habíamos podido disfrutar en otras ocasiones del artista que nos ocupa en este formato no nos pilló de sorpresa, pero no dejó de maravillarnos únicamente con su voz y su guitarra acústica, sin ningún tipo de adorno ni montaje, salvo cuatro temas donde le acompañaron unos invitados muy especiales, llenando el escenario por completo. En cuanto al repertorio mucho de Tyketto y algo de varios de sus proyectos en los que ha estado y está implicado Danny, desde la inicial “Is That All There Is?”, la más movida “Haunted”, la deliciosas “Write Your Name In The Sky” y “End Of The Summer Days” de Tyketto, al igual que “Burning Down Inside” que fue de lo mejorcito de la noche.
En este punto paso a los primeros invitados de la noche, Patricia Tapia y Bernardo Llobregat, cantante y guitarrista respectivamente de los madrileños Nexx con los que Danny compartió escenario en Santander al día siguiente, y que interpretaron dos maravillas como “Wings” con un dueto espectacular entre las dos pedazo de voces que en ese momento ocupaban el escenario, y con la más relajada “Last Sunset” que también quedó muy bien. Patricia y Bernardo dejaron de nuevo solo a Danny para entrar en una fase más tranquila con “Seasons” y que se aceleró de nuevo con la festiva “Take My Body Down”. Nuevo invitado en escena, en este caso nuestro amigo Jorge Salán que acompañó fantásticamente con su acústica en la deliciosa “Catch My Fall” y en la enorme “Heaven Tonight”, grandioso. Algún día os contaré como preparó Jorge los temas, realmente increíble.
Este era el set previsto en principio, pero claro, no podía dejarnos sin el tema de los temas, efectivamente, “Forever Young” que sigue siendo igual de intensa y grande en acústico que en eléctrico. Un broche de oro para una delicia de hora de concierto que dejó a los apenas ciento y pico asistentes con una sonrisa en la cara y contando las horas para que llegara el sábado y ver de nuevo a este monstruo, en esa ocasión con toda su banda. Buenísimo.
Texto: Mariano Palomo
Fotos: Eva Montes
Eléctrico
19 de Noviembre de 2005. Sala Ritmo & Compás

Y llegó el sábado. Dos días después del maravilloso aperitivo que nos ofreció en formato acústico, Danny Vaughn volvía a la escena del crimen acompañado de sus buenos secuaces para ofrecernos más de hora y media de goce musical para cualquier buen seguidor del rock melódico con garra.
Tras la actuación de dos bandas como los barceloneses Blowzy, de los que apenas pude presenciar un par de temas, versión no muy afortunada de AC/DC incluida y con chica de poderosa voz al frente; y de unos fuera de lugar Evohé, que mejor hubieran encajado junto bandas tipo Sober, o similares y que no convencieron prácticamente a ninguno de los más de doscientos presentes, saltaron a darnos lo nuestro Danny y compañía.
Para la ocasión Mr. Vaughn se rodeó de casi todos los habituales que le acompañan en directo, el divertido Tony Marshall y el brillante Pat Heath a las guitarras, el espectacular bajista Steve Mckenna de Ten (no, no se ha ido del grupo como decía alguno y además está metido en la composición del nuevo disco de la banda de Gary Hughes), y completando la formación el batería de Paradise Lost Lee Morris que entró a última hora en la banda tras la salida precipitada del ex Ten Greg Morgan. Todos ellos rayando a una gran altura y dotando al sonido de sus temas de una gran compacidad junto a la pedazo de voz de un excelso Danny Vaughn.
Desde el principio se veía que todo el concierto iba a tirar de la vena más rockera y directa del amplio repertorio del que puede presumir Danny en toda su carrera. “Feel The Power” abrió fuego de forma frenética, uno de los temas incluidos en “Blues For Daze” de un proyecto como Flesh & Blood, grabado en 1997 y que desgraciadamente pasó bastante desapercibido cuando es un interesantísimo trabajo de hard rock con tintes sureños. Sin apenas respiro y con el protocolario saludo a la audiencia siguió la locura con “Wings” de Tyketto, un temazo que volvió a sonar enorme, con un gran solo y no iba a ser el único del hacha Pat Heath. También hubo tiempo para las entregas más recientes de Danny, como es el caso de From The Inside un buen disco del que rescataron tres temas para presentarlos en directo ante el público madrileño, el primero de ellos “Suddenly” que tuvo una buena acogida. Nuevo punto álgido, al menos para un servidor, con “Black & Blue” el primero de los temas del poker de ases que nos ofreció del inmenso “Save Your Prayers” de Waysted (¿os he dicho ya que es mi disco favorito de todos los tiempos?), sencillamente indescriptible, al igual que sucedió posteriormente con la fiestera “Is That All There Is?” el mejor corte con diferencia de sus dos más flojos trabajos en solitario y en el que le dio un buenísimo rollo con la acústica. Buenísima resultó también “Avalon” uno de los dos temas cantados por Vaughn en la ópera rock “Once And Future King” liderada por Gary Hughes y que fue de las que se me quedó grabada en la memoria.
Se aceleró un poco con “Meet Me In The Night”, para dar paso de nuevo a un tema de From The Inside, en este caso “Blessing In Disguise”, con Danny colgándose la acústica y relajando un poco el sonido, pero tampoco en exceso. Con “Haunted” volvió a uno de sus temas más directos, muy cañera. Vuelta a Waysted con otra enorme pieza, “How The West Was Gone”, maravillosa con unos buenísimos coros, de los que por cierto se encargo en buena medida el batería Lee Morris. Cambio de guitarra a cargo de Tony Marshall para marcar un ritmo mucho más sureño en la intensa “Blues For Daze” donde Danny tiró de harmónica para crear un ambiente espectacular, similar a lo que hicieron con la pegadiza “Riverside” también de Flesh & Blood. Entre medias otras dos perlitas, “Rescue Me” de Tyketto y “Singing To The Night” de Waysted. Recta final para la movida “Nothing At All” de From The Inside y para uno de los estandartes del vocalista americano “Heaven Tonight” que fue celebrada y coreada como pocas por todo el público presente, servidor incluido.
Apenas cinco minutos de espera y vuelta a la carga con la poderosa “Fearless” que daba título al segundo trabajo de Vaughn y con la inevitable, impresionante, increíble, y no se cuantos “in” más ponerle “Forever Young” de Tyketto, simplemente la locura y la comunión total entre público y músicos.
Satisfacción general, entrega total, repertorio sorprendente para muchos, e impresionante al menos para mi, y fiesta final con saludos, fotos y firmas para los que se quisieron quedar a pie de pista un rato después del final del show. En resumen, un enorme cantante que ha sabido rodearse de muy buenos colaboradores y que por si solo es capaz de montar un show al alcance de muy pocos.
Bravo por Vaughn.
Texto: Mariano Palomo
Fotos: Mariano Palomo y Eva Montes

Thursday, November 10, 2005

ARS AMANDI / LEYENDA

28 de Otubre de 2005. Sala Arena

Más de medio Madrid fuera a causa del puente, pero la entrada fue excelente. Un sonido perfecto, los dos grupos dándolo todo, y un ambientazo de primera. Los únicos aspectos negativos de la velada fueron estrictamente extramusicales. Primero, por los atracos en la barra. Y segundo, con la canallada que nos hicieron con los horarios.

Menudo marrón se tuvieron que comer los LEYENDA. Semanas enteras anunciando que el concierto empezaba a las nueve, y les hicieron salir a las 20:40. Nosotros ya estábamos sobre aviso, pero un montón de gente, como es natural, al llegar a la hora prevista, se encontraron que sólo les vieron diez minutos. Porque encima, únicamente pudieron tocar media hora. Cualquiera que se retrasara un poco se quedó sin verlos. Imaginaos la putada para quienes fueron más que nada por verles a ellos, que los había. Pero nada de esto afectó a lo que ocurrió sobre el escenario. Contra las adversidades, no queda otra que echarle cojones, y vaya si lo hicieron. En tan poco tiempo sólo podían aprovechar cada segundo al máximo, y no sé muy bien cómo, pero pudieron tocar casi todo su disco de debut, “Quintaesencia”. Sólo faltaron “Llegaré al Final”, “Espérame” y “Muerte o Salvación”, el resto cayeron todas. Fue una actuación muy intensa, directamente al grano, nada de solos ni viguerías, ni tan siquiera presentaban los temas. Contaron con el teclista de apoyo Héctor Reyes, el mismo que aparece en el CD. El sonido fue sensacional, por lo menos tuvieron suerte en eso. Esperemos que pronto puedan hacer una presentación en mejores circunstancias, aunque, para los que lo pudimos disfrutar, hubo más que suficiente. ¡A seguir así!

Apenas 20 minutos después saltaban a la palestra ARS AMANDI. Con un bonito montaje, con estandartes y fuego simulado. Fue la puesta de largo de “Camino Al Destino”, y con tal fin se congregaron un montón de invitados. Creo que sólo llevaban tres ó cuatro temas cuando ya salieron los primeros, el propio Antonio de Leyenda y una tal Natalia, que ayudaron a cantar “Gritando Al Mar”, lástima que apenas se les oía. Fue en lo único que falló el sonido, en los micros de los invitados. El hortera José Andrea se marcó “De Nuevo Aquí” junto al teclista Pepe, que era el padre del batería Teto. Tuvieron después un tramo instrumental, en el que, entre otras canciones, reconocimos el “Transilvania” de Maiden. Es de señalar el agotador ritmo de trabajo de Dani. Llevando a la vez la dulzaina y el pito castellano, y eso cuando no está cantando, había momentos en que casi te cansabas de verle. Pero no dio ningún síntoma de fatiga, ni siquiera al final. Tras “El Río”y “Un Lugar”, sube Óscar, de Lujuria, que canta “La Tormenta Del Placer”. El escenario es prácticamente invadido con Peri, Mohamed y Fernando, quienes, como no podía ser de otro modo, colaboran en “No Queda Sino Batirnos”. A la mitad del tema aparece por sorpresa Txus, que por lo que se ve, ha perdido por completo el sentido del ridículo. Con un atuendo gay que le iba como anillo al dedo, resultaban insoportable a la vista unas medias agujereadas que dejaban ver sus posaderas sin dejar nada a la imaginación. No hice foto de esos desagradables momentos, primero, porque lo que quiero es olvidarlos, y segundo, por temor a que se me rompiera la cámara tan horrenda escena. Tras “Abre La Puerta Niña” sale alguien con un currículum de los más impresionantes del país, nada menos que Manolo Arias, que además es el productor de las dos bandas que tocan esta noche. Interpretó “Escuchando Al Corazón” con un recibimiento apoteósico. También fue muy bien acogida “Tu Ley”. Un bis rapidito, y tras “Mirando Hacia Otro Lado” aún nos queda la última sorpresa: un coro de dulzainas para “La Suerte Está Echada”, con la que llegó el final a las 23:15, una hora y tres cuartos para recordar. No habría estado mal grabar un DVD en directo, pero no hay prisa. Ya se hará en otra ocasión.
Texto y Fotos: Nacho Jordán

Friday, November 04, 2005

GOTTHARD

30 de octubre de 2005. Sala Caracol

Tras lanzar al mercado un pedazo de disco como “Lifpservice”, para mí disco del año sin ninguna duda, los suizos GOTTHARD tenían ante sí el reto de ratificar en vivo las enormes expectativas creadas con su última obra en estudio, ¡y vaya si las ratificaron!. Impresionante actuación la que se marcaron estos seis musicazos ante una abarrotadísima sala Caracol, con más de seiscientas almas intentando disfrutar de la descarga de la banda. Y digo intentando disfrutar, porque lamentablemente no es la primera vez que sucede esto en dicha sala, ni en otras de la capital, véase Arena o Ritmo & Compás, dándose un sobre aforo más que notable y con un riesgo claro de que algún día pueda pasar algo muy serio. De hecho más de un asistente al concierto tuvo que salir antes de tiempo por mareos y bajadas de tensión provocadas por el infernal calor y la aglomeración enorme de personal, sobre todo una chica que salió llevada en brazos completamente inconsciente y que desde aquí esperamos que la cosa se quedara en un susto y no pasara a mayores. No nos queda más que rogar a los responsables de estos eventos, promotores, encargados de salas y los mismos grupos que cuiden este aspecto del aforo de los locales, tanto por la comodidad de los espectadores que pagan una entrada para poder disfrutar del show en buenas condiciones, como, sobre todo, por la seguridad de todos los asistentes.
Dicho lo cual y centrándonos en el concierto, por lo que yo pude ver bastante lejos del escenario, de hecho fuera de lo que es la sala en sí, la actuación fue realmente memorable, de las que vamos a tardar en olvidar en mucho tiempo. La banda derrochó energía, simpatía y calidad en cada una de sus notas, con un excelente sonido y con una solidez al alcance de muy pocas formaciones. Para muchos supondría una sorpresa, ya que les han conocido recientemente gracias al lanzamiento de “Lipservice”, pero para los que seguíamos la trayectoria de los helvéticos desde sus inicios no hizo más que refrendar lo que sabíamos, son muy, muy buenos.
El repertorio obviamente se basó en su último trabajo, del que descargaron nada menos que nueve de los quince temas que lo componen, desde las dos iniciales “All We Are” y “Dream On” al igual que en el disco, pasando por la fenomenal “Cupid’s Arrow”, la más tranquila “I Wonder” o las más directas “Said & Done” y “The Other Side Of Me”. Todas sonaron brutales y con una perfecta comunión con el público madrileño que se entregó desde el primer minuto al buen hacer de la banda. Con un Steve Lee que mostró su voz a gran altura, con una puesta en escena muy dinámica recordando, como comentaba mi buen amigo Carlos Treviño, al mismísimo Steven Tyler de Aerosmith en algunos de sus gestos. Le acompañaron de manera magistral en los coros sus compañeros, el guitarrista solista Leo Leoni, junto a la rítmica de Freddy Scherer sacaron petróleo de sus mástiles, con un sonido nítido pero muy directo, bien secundados por la labor en las teclas de Nicolo Fragile que tuvo también su cuota de protagonismo, y por supuesto de la sencilla pero contundente labor del bajista Marc Lynn y del poderoso batería Hena Habegger que dieron una presencia y una solidez enormes al sonido del grupo.
Siguiendo con los temas interpretados, aparte de los de “Lipservice”, se centraron en su tercer trabajo “G”, quizá el más parecido al último en cuanto a sonido y del que nos ofrecieron cinco buenos temas como la carismática “Sister Moon”, o la emotiva balada “One Life One Soul” que ponía un poco de calma tras un comienzo arrollador con los dos primeros temas citados, la propia “Sister Moon” y la buenísima versión que se han adjudicado de “Hush” que hizo famosa Deep Purple, aunque tampoco es suya, y que los suizos incluyeron en su primer trabajo. Tras este pequeño descanso, vuelta a la caña con “Top Of The World”, única que rescataron de su anterior obra “Human Zoo”, sin duda la más rockera de las que lo integraban, ya que tanto este disco como el anterior “Homerun” supusieron una suavización del sonido del grupo, y por lo visto en esta gira lo querían ofrecer era su faceta más cañera y directa. “Let It Be” fue de las mejores de la noche, un medio tiempo buenísimo que se incluía en el citado “G” y que junto a las finales previas a los bises, “Fist In Your Face” poderosísima y la más heavy del repertorio, la magnífica versión de Bob Dylan “Mighty Quinn”, ambas del mismo álbum “G”, la rainbowniana “Firedance” de su primer trabajo y la pegadiza “Mountain Mamma” completaron un set list impresionante, aunque algunos echamos de menos algún tema de su buen disco “Open” del 98, único que no tuvo representación en el concierto.
Se retiraron, dejaron el escenario vacío, por cierto, muy bueno el montaje de luces, con proyección del logo del grupo incluida en el fondo aprovechando al máximo las posibilidades del local, y volvieron para acabar de reventarnos. Aunque tuvieron el detalle de empezar tranquilos, con otra preciosa balada como “Heaven”, que empezó a predisponer al personal para el sprint final. Cuando empezó a sonar el comienzo del single “Lift U Up”, por la que seguramente más de uno estaba allí, se puso el local patas arriba con la gente completamente loca entregada a la causa; la impresionante “Anytime Anywhere” no hizo más ratificarme en opinión que es el mejor tema de “Lipservice” y en directo sonó poderosísima, además con el aliciente adicional de la salida al escenario de una preciosa bailarina mulata que le dio un toque exótico al tema y alegró la vista del personal; perfecta para cerrar y dejarnos bien satisfechos. Pero, no, no era suficiente, aun tenían que volver para marcase una pedazo de versión del “Inmigrant Song” de Led Zeppelin que ya sí que puso el punto final a una magnífica velada en lo musical.
Magnífica en lo musical pero no en todo, ya que precisamente este último tema, al igual que todo el concierto, le hubiera encantado escucharlo y verlo a mi buen amigo y compañero Rafa Carrillo fanático total de los Zeppelin, al que Frank, tour manager de la banda, tras entrevistar por la mañana en su hotel junto a nuestra amiga Cristina y a un servidor, al amable guitarrista Leo Leoni que le invitó al concierto, prometió apuntarle en la lista de invitados, ya que Rafa fue uno de los muchos que se quedó sin entrada, y luego no cumplió su promesa y tuvo volverse a casa con las ganas y con alguna que otra contestación poco diplomática vía SMS del amigo Frank; sin duda personalmente para mi la parte amarga del concierto y que me jodió muchísimo por Rafa del que nos acordamos durante toda la actuación; un abrazo colega y ya habrá ocasión de verles otra vez.
Sobre los demás aspectos ya he comentado al principio que creo que deberían cuidarse ciertas cosas. La gente tiene mucho hambre de ver buenos grupos como Gotthard y esta dispuesta a sacrificarse, una, dos, tres veces..., quizá a la cuarta vez que no puedan ver el concierto en unas mínimas condiciones de seguridad y comodidad ese hambre busquen saciarlo de otro modo y se vuelva a producir la regresión que sufrió nuestra música hace unos años, algo que evidentemente ninguno de los que estamos involucrados en esta historia deseamos. Comprendo el gran esfuerzo que supone organizar este tipo de eventos y arriesgarse a pegarse el estacazo como ha sucedido en algunas ocasiones, pero por favor, para la próxima vez un poquito más de previsión, todos lo agradeceremos. Esto puede ser pan para hoy y hambre para mañana. Seguramente Gotthard hubieran metido el doble de gente, si hubiera sido en un local más grande, que los hay, y todos lo hubiéramos disfrutado mucho más. En cualquier caso, aun sin olvidar lo malo, prefiero quedarme con lo bueno. Enorme concierto de una enorme banda, de lo mejorcito que ha pasado por España en los últimos tiempos.

Texto: Mariano Palomo
Fotos: Eva Montes